La herida de rechazo te mantendrá lejos de tus sueños

¿Eres de los que viven en modo espera? ¿De los que tienen el proyecto pero no lo lanzan, la idea pero no la dicen, el deseo pero no lo piden?

Significa haber aprendido, desde la más tierna infancia, que tus deseos no importan o que es mejor no arriesgar para no recibir un nuevo rechazo. La herida de rechazo es silenciosa pero muy activa.

No te pide que te quedes paralizado de manera obvia. Solo hace que las excusas suenen muy razonables: «todavía no estoy listo», «primero necesito saber más», «quizás no es el momento».

Cuando identificas la herida en tu historia, esas excusas pierden su poder. Y el sueño deja de esperar.

Publicaciones Similares